
Porque en España el precio de un libro lo decide el editor y no la tienda, y ese precio es el mismo en todas partes. Lo establece la Ley 10/2007, de la lectura, del libro y de las bibliotecas: cualquier vendedor, ya sea la librería de tu calle o Amazon, puede rebajarlo como mucho un 5 %. Hay excepciones contadas, y el libro electrónico también está incluido.
Seguro que alguna vez lo has comprobado sin buscarlo. Tienes una novela en la mano, todavía con ese olor a imprenta que se queda en los dedos, y miras el móvil por si acaso. La cifra de la pantalla es la misma que la de la etiqueta, o como mucho tiene unos céntimos menos. Te parece una casualidad, pero está escrito en una ley que casi nadie ha leído.
¿Qué dice exactamente la ley del precio fijo?
Quien edita o importa un libro está obligado a fijarle un precio de venta al público. Ese precio va impreso o se comunica a las tiendas, y lleva incluido el IVA, que en los libros es del 4 %. A partir de ahí, la tienda puede venderlo a ese precio o con un descuento de hasta el 5 %, pero nunca por debajo.
La norma tiene una idea detrás muy sencilla. Si nadie puede ganar clientes bajando precios, las tiendas tienen que ganárselos de otra manera: con lo que saben, con lo que recomiendan o con lo cerca que están de casa. Un gigante con almacenes en media Europa y un librero con veinte metros cuadrados parten del mismo número.
España aplica algún tipo de precio fijo desde hace décadas. La ley de 2007 actualizó la norma anterior y la amplió a los formatos nuevos.
¿Cuándo se puede pagar menos?
Hay pocas excepciones y todas están bien delimitadas:
- Día del Libro, ferias y congresos del libro. El 23 de abril y en ferias como la del Retiro, el descuento puede llegar al 10 %. Por eso se forman colas ese día.
- Bibliotecas, archivos, museos, centros docentes y universidades. Cuando compran ellos, el descuento puede llegar al 15 %.
- Libros de texto de primaria y ESO. No tienen precio fijo, y por eso cada septiembre ves ofertas en hipermercados y grandes superficies.
- Libros de segunda mano, antiguos, de bibliófilo y artísticos. Su precio es libre.
- Saldos. El editor puede liberar el precio de un título cuando han pasado dos años desde su última edición. Así llegan esas mesas de lance a tres o cinco euros.
Fuera de estos casos, cualquier rebaja superior al 5 % en un libro nuevo es una infracción, y la ley prevé sanciones.
¿Y el libro electrónico?
También tiene precio fijo. La ley de 2007 define el libro de forma que incluye los electrónicos y los que se difunden por internet, así que el editor fija su precio igual que el del papel, aunque sea distinto de él. El ebook que compras en Amazon, en Casa del Libro o en la web de una librería independiente cuesta lo mismo en todas.
Desde 2020, además, el libro electrónico tributa al 4 % de IVA, igual que el impreso. Hasta entonces pagaba el 21 %.
¿Qué pasó en los países que quitaron el precio fijo?
El ejemplo más citado es el del Reino Unido. Su acuerdo de precio fijo, el Net Book Agreement, dejó de funcionar en 1995 y un tribunal lo declaró ilegal en 1997. Los supermercados y las grandes cadenas empezaron a vender los superventas con grandes descuentos, y más tarde llegó la venta por internet.
Según la Booksellers Association, la patronal de los libreros británicos, el país pasó de 1.535 librerías independientes en 2005 a 867 en 2016. Después ha habido una recuperación lenta y hoy vuelven a ser algo más de mil, pero ya no se ha vuelto a las cifras de antes.
Suecia y Finlandia lo abandonaron mucho antes, a principios de los setenta. Estados Unidos nunca lo ha tenido. En el otro lado están Francia, Alemania e Italia, que lo mantienen y en algún caso lo han endurecido:
| País | ¿Precio fijo? | Descuento máximo al público | Norma o fecha |
|---|---|---|---|
| España | Sí | 5 % (10 % el Día del Libro y en ferias) | Ley 10/2007 |
| Francia | Sí | 5 % | Loi Lang, 1981 |
| Alemania | Sí | Ninguno para el público general | Ley de precio fijo, 2002 |
| Italia | Sí | 5 % | Rebajado del 15 % en 2020 |
| Reino Unido | No | Libre | Desaparece en 1995-1997 |
| Suecia | No | Libre | Desde 1970 |
| Estados Unidos | No | Libre | Nunca lo ha tenido |
¿Cuántas librerías tiene España comparada con esos países?
Según los mapas de librerías que elabora CEGAL, la confederación de gremios de libreros, en España hay alrededor de tres mil librerías. Eso da unas seis por cada cien mil habitantes. En el Reino Unido, el millar largo de librerías independientes de la Booksellers Association da menos de dos por cada cien mil.
Hay que leer la comparación con cuidado. Cada país cuenta a su manera, y el dato británico deja fuera las cadenas, mientras que el español incluye librerías pequeñas que también venden papelería. La diferencia, aun así, es demasiado grande para atribuirla solo a la forma de contar. Además, los propios libreros británicos señalan el fin del precio fijo como el principio de su declive.
Tampoco conviene idealizar la norma. El precio fijo no impide que las librerías cierren por los alquileres, por la jubilación del librero o porque se lee menos. Lo que consigue es que no cierren por una guerra de precios que no pueden ganar.
Entonces, ¿en qué compiten Amazon y la librería de tu calle?
Si el precio no se mueve, se compite en todo lo demás. Amazon compite en rapidez, en envíos gratuitos y en catálogo infinito. La librería del barrio compite en otras cosas: en el librero que se acuerda de lo que te gustó el último invierno, en la mesa de novedades elegida a mano y en poder hojear un libro antes de llevártelo.
Vuelve a esa novela con olor a imprenta. Cuesta lo mismo en los dos sitios porque alguien decidió, hace mucho, que el precio no fuera lo que separa a un comprador de un librero. Lo único que decides tú es dónde pagas.