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El conjunto de Ovas de Saint Seiya Hades Chapter, publicadas muchos años atrás en formato manga, han demostrado lo que la animación japonesa puede abarcar en cuanto a personalidad y capacidad de crecimiento. Si bien hay productos elaborados -desde un principio- para un público juvenil y adulto, como Evangelion, Animatrix entre otros, Saint Seiya es un ejemplo del trabajo con toda una generación de seguidores de la serie, dado que muchos de los niños que (hace casi 20 años) veían la batalla galáctica en una suerte de rezago de una serie de los 80s, ahora se encuentra visitando foros y consumiendo con avidez las noticias acerca del lanzamiento de los últimos capítulos que completan la saga. No hablamos -en este caso- de niños que acababan de completar las dos cifras de edad, sino de jóvenes y adultos que se sienten identificados con esos viejos personajes, pero en una situación y una historia completamente distinta a lo que vieron años atrás.
Aunque los enemigos sean claramente declarados, las batallas se resuelvan con animaciones cada vez más sorprendentes y se trabaje con los mismos íconos, esta nueva entrega permite ver el perfil de un mundo adulto, lleno de secretos, intrigas y hermetismo ; en el que la sencillez y búsqueda de justicia de nuestros protagonistas se antepone a todas esas adversidades y logra avanzar mediante el sacrificio (ahora no sólo físico) y la fe en sus ideales.
El mensaje que se nos da es muy semejante a la vida de una generación que -en este momento- se halla entre la alternativa de entregarse a los protocolos y las convenciones del mundo adulto que se cierne sobre ésta, o la de buscar una armonía con los valores que fue desarrollando en sus primeros años.
Para mí es muy difícil no pensar que estamos en una situación similar en la mayoría de nuestros países. ¿Qué opinan al respecto?
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